
Qué ofrece un freelance, una agencia y un estudio dirigido por su fundador, qué preguntar antes de contratar y señales de alarma en un presupuesto web.
Cuando una empresa decide hacer o rehacer su web, casi siempre acaba comparando tres tipos de proveedor: un freelance, una agencia de su ciudad y, cada vez más, estudios pequeños que trabajan en remoto. Las tres opciones pueden salir bien o mal. Este artículo intenta ayudarle a elegir con criterio, y a hacer las preguntas que le ahorran disgustos.
Advierto desde el principio: Unlockd es un estudio dirigido por su fundador, así que tengo un interés. Por eso le diré también cuándo no somos la opción adecuada.
El freelance
Lo bueno: suele ser la opción más económica, trata directamente con quien hace el trabajo y hay freelances excelentes.
Lo que conviene saber:
- Casi siempre cubre una parte. Diseñador que no programa, o programador que no diseña. El resto lo subcontrata o lo deja a usted.
- Depende de una persona sin respaldo: si enferma, cambia de trabajo o coge un proyecto mayor, su web se queda parada.
- El proceso varía mucho: algunos tienen contrato, alcance y plazos por escrito; otros trabajan sobre la marcha.
Encaja bien en proyectos pequeños y acotados, cuando usted sabe exactamente lo que quiere y puede coordinar.
La agencia
Lo bueno: tiene equipo para todo (estrategia, diseño, desarrollo, SEO, contenidos), capacidad para proyectos grandes y continuidad si alguien se va.
Lo que conviene saber:
- Quien le vende el proyecto rara vez lo hace. Habla con un comercial o un director de cuentas; el trabajo lo hacen personas que quizá no conozca.
- Cada capa añade coste: gestión, coordinación, reuniones internas.
- Los plazos se alargan por la coordinación entre departamentos.
Encaja bien en proyectos grandes con muchas piezas en paralelo, o si necesita a alguien presencial en su ciudad.
El estudio dirigido por su fundador
Es el modelo de Unlockd: una persona sénior que hace estrategia, diseño y desarrollo de principio a fin, con el proceso de una agencia (contrato, precio cerrado, plazos por escrito, soporte), sin las capas.
Lo bueno: habla siempre con quien hace el trabajo, no hay traspasos y la misma persona que entiende su negocio toma cada decisión. Con herramientas de IA bien usadas, una persona sénior entrega hoy lo que antes requería un equipo.
Lo que conviene saber:
- La capacidad es limitada. Yo no acepto más de dos proyectos al mes. Si necesita empezar mañana y el mes está completo, tendrá que esperar.
- No es la opción para un proyecto enorme con decenas de personas en paralelo.
Escribí sobre el porqué de este modelo en por qué creé Unlockd.
Siete preguntas que debe hacer a cualquiera
Sea quien sea el proveedor, estas preguntas separan a los serios del resto:
- ¿Quién hará el trabajo exactamente? Nombres, no departamentos.
- ¿Qué incluye el precio, por escrito? Estrategia, diseño, textos, desarrollo, SEO técnico, pruebas, lanzamiento.
- ¿Cuántas rondas de revisión? Y qué pasa si después algo sigue sin convencer.
- ¿Cuál es la fecha de lanzamiento y está en el contrato?
- ¿De quién son el código, el dominio, el alojamiento y las cuentas? La respuesta correcta: suyos, a nombre de su empresa.
- ¿Qué tecnología usa? Y si otro profesional podría continuar con ella.
- ¿Qué pasa tras el lanzamiento? Soporte incluido, mantenimiento opcional, tiempos de respuesta.
Señales de alarma
- «Le garantizamos la primera posición en Google.» Nadie controla eso.
- Un precio sin alcance escrito. Lo barato se encarece cuando aparece lo que «no estaba incluido».
- El dominio a nombre del proveedor. Si un día se separan, perderá su dirección.
- Cuotas obligatorias para que la web siga existiendo, sin que la web sea suya.
- Plazos de palabra. Si no está escrito, no existe.
Trabajar en remoto con un estudio de otro país
Cada vez más empresas españolas trabajan con estudios de otros países europeos. Funciona bien si se cumplen tres condiciones: zona horaria compatible, idioma claro y contrato con propiedad total de lo entregado.
En nuestro caso: Unlockd es un estudio europeo con sede en Belgrado, en la zona horaria CET, la misma que la España peninsular. Escribimos en español; las llamadas son en inglés o serbio; respondemos en menos de 24 horas. Todo el proceso (briefing, presentaciones, revisiones) se hace por videollamada y con enlaces de prueba que se abren en el móvil. Más detalles en agencia de diseño web en Belgrado.
Lo que debería pasar en la primera conversación
Una buena primera llamada dice mucho del proveedor. Fíjese en si:
- Pregunta antes de proponer. Quién es su cliente, qué solicitudes recibe hoy, qué ha fallado en su web actual. Quien llega con una solución antes de entender el problema vende una plantilla.
- Le dice lo que no necesita. Un proveedor honesto le quitará cosas del alcance, no solo añadirá.
- Habla de plazos concretos y de lo que necesita de usted para cumplirlos: contenido, accesos, una persona que decida.
- Explica qué pasa si algo no le gusta. Cuántas rondas de revisión, y qué se considera un cambio de alcance.
- Deja claro quién hará el trabajo. Si la persona de la llamada no va a diseñar ni programar, pida conocer a quien lo hará.
Y desconfíe tanto de quien promete todo como de quien no se compromete a nada por escrito. Lo razonable es un alcance claro, un precio cerrado y una fecha, todo antes de pagar nada.
Cómo comparar presupuestos sin volverse loco
Ponga los presupuestos uno al lado del otro y compare listas, no cifras. Si uno cuesta la mitad, busque qué falta: los textos, las revisiones, el SEO técnico, las redirecciones desde la web antigua, el soporte. Tiene más detalle en cuánto cuesta una página web profesional.
Si tiene dudas sobre lo que realmente necesita su web antes de pedir presupuestos, una auditoría web de 3 días le da un diagnóstico que puede llevar a cualquier proveedor. Y si quiere hablar directamente con quien haría el trabajo, escríbame.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor contratar un freelance o una agencia para hacer una web?
Depende del proyecto. Un freelance suele ser más barato y directo, pero cubre una parte (diseño o código) y depende de una sola persona sin respaldo. Una agencia cubre todo, con más coste y capas de gestión. Un estudio dirigido por su fundador une ambas cosas: una persona sénior que hace estrategia, diseño y desarrollo, con proceso y contrato.
¿Qué preguntas debo hacer antes de contratar un diseñador web?
Quién hará el trabajo exactamente, qué incluye el precio por escrito, cuántas rondas de revisión, cuál es la fecha de lanzamiento y si figura en el contrato, de quién son el código, el dominio y las cuentas, qué tecnología usa y qué pasa después del lanzamiento si algo falla.
¿Puedo trabajar con un estudio web de otro país?
Sí, y es habitual. Lo importante es la zona horaria, el idioma, el contrato y la propiedad de todo lo que se entrega. Unlockd, por ejemplo, trabaja desde Belgrado en la misma zona horaria que la España peninsular, por escrito en español y con llamadas en inglés o serbio.
¿Cuáles son las señales de alarma en un presupuesto web?
Garantías de primera posición en Google, precios sin un alcance escrito, plazos que no figuran en ningún documento, el dominio o el alojamiento a nombre del proveedor, cuotas obligatorias para que la web siga existiendo y la ausencia de un número claro de revisiones.


